El bloqueo atmosférico que había impedido el paso de los sistemas frontales comenzará a debilitarse esta semana, abriendo paso al ingreso de nubosidad e inestabilidad debido a la aproximación de una baja segregada.
Aunque las heladas matinales se mantendrán hasta el jueves en el centro y sur, el panorama cambiará radicalmente a partir del viernes 22 de mayo con un aumento cubierto desde la zona central hasta la Patagonia. El sábado 23 será el día clave, jornada en la que se esperan lloviznas en sectores costeros de las regiones de O'Higgins, Maule, Ñuble, Biobío y La Araucanía.
Para el domingo, el cruce de una vaguada en altura dejará la posibilidad de precipitaciones débiles en el centro, sur y también en la zona austral. Con el avance de las horas, se prevé que estas lluvias se intensifiquen con mayor fuerza, especialmente hacia los sectores del sur y la Patagonia chilena.
A pesar de que aún existe incertidumbre sobre la distribución exacta del agua, las señales apuntan a que las precipitaciones retornarán con fuerza a la zona central antes de que termine el mes.